jueves, 15 de marzo de 2012

No dejas de sorprenderme

Han sido tantas las veces que me has dejado sin palabras, que incluso me cuesta describir esos momentos, uno de ellos fue el 3 de febrero, día tan esperado porque acabábamos los exámenes, siguiendo tus instrucciones abrí la puerta trasera de tu coche, allí me encontré una bolsa, en su interior se escondía una caja naranja, rodeada de frases escritas por ti, que identificaban nuestra bonita historia de amor, tan solo con ver lo de fuera no tenía valor de abrirla, con mis manos temblorosas descubrí lo que había en su interior, pétalos, fotos, una pulsera, un llavero, una flor de madera y... TIGO rociado con tu colonia, el que me acompaña cada noche, el que me ayuda a que cierre lo ojos y me imagine que esté a tu lado y el que me permite que mis sueños sean más reales al sentir tu olor... Otro día fue el 21 de febrero, al despertarme, supe que sería un día difícil porque no te iba a ver, las clases se me hacían eternas, hasta que salí cabizbaja a las 16:00h de mi última clase y... Ahí estabas tú, esperándome, con tu brillante sonrisa, no me lo podía creer, estaba soñando despierta, hasta que corrí hacia ti, te abracé y comprové que era real, me alegraste el día, como lo haces a diario cuando me miras, me sonries, me acaricias, me abrazas, me besas... Como dice una famosa canción "un día sin ti, es una eternidad" y tanto que lo es, parece que el tiempo está congelado, los minutos se convierten en horas. Gracias por hacerme sentir especial, por cuidarme, por aguantarme, por hacerme feliz, por sacarme mis mejores sonrisas, simplemente gracias por ser tú.

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